Gestión de empresas desde 1972
El funcionamiento continuo de la compañía sufre una brusca alteración, por motivos comerciales, técnicos y financieros.
Es preciso definir adecuadamente el problema y actuar rápidamente para recuperar la estabilidad y la confianza.
Alteraciones en la organización de la empresa requiren una dirección imparcial que redefina funciones y operaciones.
Tras el diagnóstico inicial, deben ponerse en marcha las actuaciones precisas de racionalización y reorganización, financieras y/o operativas, que permitan alcanzar una estructura que maximice el valor para los accionistas, clientes, empleados y acreedores.
En la mayoría de los casos se trata de una posición consensuada entre la propiedad, el "management" y la banca. Un tercero independiente reestructura mientras el "management" gestiona el día a día.
Identificación de las actuaciones necesarias para reducir el punto de equilibrio o mejorar los márgenes.
Hay que crear el consenso en el equipo directivo para una más rápida y efectiva implementación de las medidas.
Seguimiento de las medidas adoptadas.
Negociación con acreedores, fundamentalmente instituciones financieras, con el objetivo de equilibrar la estructura financiera a la nueva situación del negocio y propiciar la continuidad del mismo.
Preparación de la documentación base para la negociación.
Asumimos la negociación como tercero independiente y objetivo.
Son un elemento vital para la defensa de la empresa que es preciso gestionar adecuadamente para optimizar su rendimiento mediante análisis de causas, actuación metódica y rápida, y voluntad de cambio para afrontar un nuevo futuro.
Asumimos la administración de la sociedad minimizando responsabilidades de anteriores administradores.
Seguimiento de la compañía aportando una visión externa, asesorando en el desarrollo estratégico de la compañía.
Nuestra posición independiente contribuye a catalizar intereses diversos de los distintos accionistas.
En aquellos casos en los que se considere que la empresa o fábrica no es viable gestionamos el cierre de la misma de acuerdo con los objetivos de la propiedad (precio, reputación, responsabilidad administradores).
La participación de un tercero profesional garantiza un resultado óptimo para todas las partes.
El objetivo es claro: evitar responsabilidades de administradores.
Implementación de medidas de reducción de costes, mejoras administrativas o reporting tras tomas de control de compañías recién adquiridas o fusionadas.
Evaluación en profundidad de las operaciones de la compañía para confirmar conclusiones de "due diligence" e identificar mejoras adicionales.
Refuerzo de equipo directivo para aprovechar el momento de cambio.
Por necesidad de refuerzo, o por vacío ocasionado por una salida, transición o ausencia temporal, resulta imperativo disponer de una rápida ocupación del vacío con recursos directivos a tiempo total o parcial.
Desarrollos, inversiones, negocios o proyectos, precisados durante un tiempo limitado de un plus de recursos directivos especializados en la consecución de planes concretos.
La propia actividad de la compañía precisa una nueva orientación. Análisis de la gestión y los rendimientos, evaluación de sistemas y procedimientos y determinación de los objetivos a conseguir a través de una actuación analítica y precisa.
Es un momento adecuado para acometer cambios pendientes o necesarios de tipo estratégico y/o operativo.
Metodología muy estructurada, pragmática y orientada a la acción.
Perspectiva multidisciplinar e integral en todos los ámbitos de la empresa.
Actuación en equipo en todos los proyectos, con relación directa con la propiedad si fuera necesario.
Asumiendo la plena función y responsabilidad ejecutiva, con sus apoderamientos.
Rapidez en la entrada y en la toma de decisiones.
Duración temporal limitada, ligada al periodo de cambio en la empresa.
Buscando objetivos medibles y vinculándonos a su consecución.
Recopilación inmediata de la información relevante.
Análisis independiente, riguroso, exhaustivo y objetivo de los datos.
A menudo identificamos problemas / soluciones que no son tan evidentes para gestores inmersos en el día a día del problema.
Experiencia acumulada en situaciones de crisis.
Introducimos objetividad, realismo a las proyecciones financieras y comerciales, y credibilidad ante terceros.
La experiencia acumulada en situaciones semejantes nos ayuda a entender con rapidez las necesidades de gestores, consejeros, accionistas y acreedores.
Aportamos gran creatividad para el caso en concreto, contrastada con nuestra experiencia acumulada en situaciones de crisis.
Inmediatez en la asunción de la responsabilidad.
Rapidez en la toma de decisiones.
Profesionalidad en la apertura y desarrollo de las negociaciones: clientes, proveedores, bancos, empleados, grupos accionariales, ramas familiares, administraciones públicas…
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